En la actualidad las reformas educativas están mal enfocadas, los colegios son espacios de aburrimiento para los estudiantes y esto los lleva a fallar y a no aprender por gusto.
La aburrición es una consecuencia de la manera de enseñar de
los profesores que son obligados a enseñar lo que el sistema les ordena,
utilizan métodos como la repetición y la memorización y no permiten que sus
alumnos se desarrollen en las áreas que son de su interés, no les otorgan
libertad y se centran en los conocimientos formales.
En las escuelas están enfocados en calificar los aprendizajes
y a comparar estas calificaciones, el ponerle un número al nivel de
conocimiento e incluso a la calidad de sus alumnos como personas solo logra que
se eduquen en un ambiente competitivo, individualista e incluso en donde se
acepta la violencia con tal de llegar al resultado satisfactorio.
En Prusia en el siglo XIII se inventó la escuela como la conocemos
hoy en día, su escuela fomentaba la disciplina y el régimen autoritario y en la
actualidad es un modelo que se sigue usando para formar trabajadores y para que
la cultura permanezca siempre igual y se repita.
La educación en la actualidad es administrativa, sigue un
ciclo en el que un maestro diferente cada año debe lograr que todos sus alumnos
aprendan los mismos conocimientos que están marcados.
El sistema educativo es un sistema de exclusión social,
selecciona el tipo de personas que estarán llegando a la universidad para
llegar a formar parte de una especie de elite que domina los sistemas de producción
y las personas que no lograron seguir este sistema están destinadas a otro tipo
de trabajo más precario.
En la actualidad los profesores no conocen a sus alumnos, no conocen sus intereses ni sus características, el docente está acostumbrado a dirigir y proponer todo, se convierte en la autoridad y llegan a creer que son ellos los que llevan algo para enseñar a sus alumnos. La realidad es que los niños absorben la cultura y los conocimientos, ellos aprenden descubriendo, haciendo, hablando y jugando. Las materias y la memorización no los motivan y no es bueno exigirles más de lo que pueden dar, sus errores permiten que puedan aprender.
El tiempo escolar que se utiliza en el proceso educativo es
engañoso porque obliga a meter en una programación la idea de lo que el
educando va a ir progresando al modo en el que se ha planificado, esta relación
hace énfasis en el resultado, no le toma importancia al proceso que debe llevar
el niño y busca solamente que tenga los conocimientos sin importarle las
diferencias que hay en los niños y como estas interfieren en su proceso de
aprendizaje.
Los niños no deben educarse para adaptarse a la sociedad sino
para conocerse a ellos mismos, a lo que les gusta y les disgusta y para que
traten de mejorar a la sociedad.
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